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Santiago, 24 de
noviembre de 2008.- Frente a la aprobación en el
Senado de una glosa referente a la adquisición de
equipos computacionales, la Asociación Chilena de
Empresas de Tecnologías de Información (ACTI),
quiere hacer presente a la opinión pública y a los
medios de comunicación que, de ser aprobada en la
Ley de Presupuesto tal como ha sido redactada, esta
glosa representaría un entorpecimiento al proceso de
adquisición tecnológica en el sector público.
El texto de la glosa señala: “La cotización de
equipos computacionales que incluya el costo de
licencias debe indicar al menos una alternativa con
software licenciado bajo la modalidad de fuente
abierta o libre de costo. La cotización deberá
acompañarse por una justificación especial si es que
existe un software de código abierto o libre de
costo que realice la misma función”.
A nuestro juicio, esta glosa podría traer los
siguientes efectos:
1.- Dañar a la Industria local de software ya
existente: Muchas empresas nacionales, pequeñas,
medianas y grandes, licencian comercialmente sus
programas computacionales y soluciones. Con esta
glosa se limita su capacidad de competir en el
sector público chileno, ya que, cuando quieran ser
contratadas, se requerirá una justificación
especial, lo que significaría una carga
administrativa y –en definitiva– un desincentivo a
su contratación.
2.- Restar agilidad a la contratación pública de
software: El establecimiento de una cotización de
alternativas de código abierto, como requisito
previo para adjudicar estas contrataciones,
restringe la fluidez de la contratación de software.
En muchos casos esa cotización no podrá obtenerse
por no existir productos de código abierto similares
y en otros será muy difícil saber si realmente son
comparables con alternativas de software
propietario. ¿Qué ocurre –entonces– si no es posible
obtener esa cotización? ¿Qué pasa en un proceso de
licitación si sólo se presentan alternativas de
software propietario? ¿Será ésta declarada
forzosamente desierta, aún cuando exista una
importante competencia entre proveedores que ofrecen
alternativas de software comercial? En lugar de
imponer regulaciones legales que no facilitan el
proceso de adquisición tecnológica, sino que lo
entorpecen, creemos que dicho tipo de
consideraciones debe ser regulado naturalmente,
tanto por las bases de licitación de acuerdo a los
requerimientos “caso a caso”, como por las
diferentes ofertas disponibles en el mercado.
3.- Violar el Principio de Neutralidad Tecnológica
del Estado: La soluciones de código abierto no son
necesariamente gratuitas. Aunque la licencia no
tenga costo, debe suscribirse un contrato de soporte
con el proveedor que la otorga. Por ello, al
establecer la obligación de justificar
administrativamente sólo en el caso de la
adquisición de software propietario y no para
adquirir software de código abierto, se está
discriminando positivamente en favor de un tipo de
tecnologías y de un tipo de modelo comercial,
obstaculizando la libre competencia que debe operar
necesariamente de acuerdo al mérito de las ofertas
recibidas y las soluciones tecnológicas que se
requieran. Es el propio organismo público que compra
el que debe tomar la decisión de la mejor solución
para sus desafíos.
4.- Restar competitividad y dinamismo al desarrollo
tecnológico de Chile: Las empresas de software
comercial, como parte de la Industria TIC chilena,
constituyen el 1,5% del PIB chileno, cifra inferior
al menos en un punto porcentual a los países más
desarrollados. Son empresas que generan importantes
fuentes de empleo, directo e indirecto, y pagan
impuestos año tras año. Cada vez hay más claridad en
la relación directa que existe entre inversión en
TIC, competitividad y productividad. Este tipo de
medidas no ayudan a incentivar la creación de nuevas
empresas de software comercial en Chile, sino, por
el contrario, al hacer más difícil poder participar
en las licitaciones del sector público, sólo
contribuyen a disminuir el mercado potencial de sus
negocios.
La Asociación señala que la Ley de Presupuestos es
una guía para el desarrollo del país. En ese marco,
el Gobierno Electrónico debe ser una estrategia
global de intervención para atender las diferentes
necesidades de evolución del Estado chileno y, por
tanto, se requiere atender con urgencia diversos
proyectos sectoriales e interministeriales con
enfoques de e-government.
Finalmente, reiteramos la importancia de que los
proyectos sean neutrales frente a las distintas
opciones tecnológicas y cumplan las buenas prácticas
de compras públicas que establece el instructivo de
ChileCompra respectivo (Directiva de Contratación
Pública N°8, "Instrucciones para la contratación de
bienes y servicios relacionados con tecnologías de
la información y comunicaciones
(24/11/2008) |
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