Es clave el desarrollo del capital humano para la Industria 4.0 del país

Muchos empleos actuales, y muchos más en el futuro cercano, requerirán habilidades específicas, que entrañan una combinación de conocimientos tecnológicos, capacidad para resolver problemas y pensamiento crítico.

La oferta académica disponible para los jóvenes, actualmente, sigue siendo tradicional, donde particularmente las ingenierías responden en forma parcial a los grandes desafíos de la economía del futuro. En efecto, siendo que tradicionalmente la ingeniería informática ha estado focalizada en las últimas décadas en responder a las demandas que fueron surgiendo desde el sector TI en el mundo moderno, se hace imprescindible que las carreras como las especializaciones matemáticas, de ciencias sociales, y de informática; se replanteen de cara a potenciar las habilidades personales y digitales que se necesitan para hacer frente a los desafíos del siglo XXI, velando de esta forma por el futuro de nuestro capital humano.

Lo que se requiere con urgencia es que la academia incorpore en las carreras y en las especializaciones que ofrece, los nuevos perfiles que se requieren para el presente y el futuro, y sean parte de esta profunda transformación digital.

Se espera que el perfil de egreso de los alumnos 4.0, considere el desarrollo de un profesional integral, con un alto grado de motivación, capacidad de trabajo colaborativo, y una gran capacidad creativa e innovadora; y donde la perseverancia, la colaboración y la empatía sean valores significativos en su constructo formativo.

Muchos empleos actuales, y en el futuro cercano, requerirán habilidades específicas, que entrañan una combinación de conocimientos tecnológicos, capacidad para resolver problemas y pensamiento crítico.

Los trabajos con mayor potencial de crecimiento se centran en la tecnología, la demanda proviene tanto de las empresas tecnológicas como de las no tecnológicas. Los ingenieros expertos en machine learning, los data scientists y los ingenieros especializados en big data, se encuentran entre los mejores puestos de trabajo emergentes, con empresas en una amplia gama de industrias que buscan esas habilidades.

Estos son las áreas que marcan las tendencias en lo que a tecnologías se refiere y, además, son las que de alguna manera están involucradas en todos los ámbitos de
nuestra sociedad: en el trabajo, en las empresas, en la vida personal.

Economía del futuro

Chile, se encuentra en un momento histórico frente a las posibilidades inmensas que nos entrega la economía del futuro. Tenemos una importante infraestructura a lo largo del
país, que nos permite poder imaginar soluciones digitales; y con un gran desafío para enfrentar las oportunidades que nos entregará la quinta Generación (5G) de las redes de comunicación.

Si esto se toma en serio, y se realizan grandes esfuerzos para que estas capacidades sigan creciendo, podremos avanzar a una economía competitiva a nivel internacional y seguir avanzando hacia un país desarrollado.

Déficit de profesionales

Nuestro país necesita de capital humano especializado. Al año hay un déficit de al menos seis mil profesionales y es urgente que llenemos esos cupos, ojalá con nuestro propio potencial; ya que hasta ahora se ha tenido que importar a muchos expertos desde el extranjero.

Finalmente, es clave el desarrollo del capital humano para la Industria 4.0 del país. La finalidad es contribuir a que Chile tenga una economía preparada para la transformación digital y se beneficie en forma plena de esta revolución. Así, la meta es que en cuatro años, se capaciten a unas 16 mil personas con un 70% de empleabilidad.

De esta manera concreta, se preparará a la fuerza laboral para abordar tos diversos desafíos que presenta la transformación digital en el país, integrando a las empresas y a las instituciones de formación de capacitación y entrenamiento para el desarrollo de las habilidades de trabajadores y emprendedores acordes a la demanda de la economía digital.