Producción en la Era de la Industria 4.0

Hoy estamos inmersos en un renacer de los procesos industriales en el mundo, donde somos nosotros los que tenemos la oportunidad de redefinir el pasado para escribir el futuro de nuestras industrias y del país.

Actualmente las empresas han centrado tanto la importancia de sortear crisis económicas que no han vislumbrado ni le han puesto la importancia necesaria a una tendencia de producción que avanza a gran velocidad y que deja poco margen de reacción.

La actual revolución tecnológica, la hiperconectividad y la explosiva globalización, son tres elementos que, retroalimentados entre sí, impulsan un cambio considerablemente disruptivo. A este se le conoce como la Industria 4.0 o la nueva Revolución Industrial, impulsada por la transformación digital y por la puesta en marcha de las llamadas Smart Factories, capaces de adaptarse a las necesidades y a los distintos procesos de producción en pro de la eficacia de los recursos.

La Industria 4.0 llega a marcar un nuevo hito en el desarrollo industrial que, sin duda, generará importantes cambios en los próximos años. Mediante el uso intensivo de Internet y nuevas tecnologías de punta, se podrán desarrollar plantas industriales capaces de generar energía más inteligente, renovable y respetuosa con el medio ambiente.

Por ejemplo, hoy en día el gobierno alemán desarrolla y promueve la revolución digital de las industrias, siendo uno de los proyectos clave de la estrategia tecnológica de dicho país. Francia también se sumó a la Industria 4.0 por medio de distintas sociedades implicadas en el desarrollo de esta tendencia. Por otro lado, Estado Unidos, mediante el proyecto Smart Manufacturing Leadership Coalition (SMLC), se orienta en buscar las modalidades de la fabricación industrial del futuro. En definitiva, las naciones están mirando a corto plazo porque el futuro ya está aquí.

Nuestro país no debe mantenerse al margen y necesariamente debe sumarse a la digitalización de las fábricas, recurriendo a Internet como herramienta básica de desarrollo, a redes virtuales, a la modernización de las plantas en pro de transformarlas en fábricas inteligentes y la incorporación de aplicaciones y máquinas que permitan la mejora del sistema productivo, puesto que, al integrar la inteligencia a las herramientas y máquinas de una determinada fábrica o industria, se introduce flexibilidad en los procesos de producción, se dinamiza el sector e impulsa la competitividad, elementos que deben ir acompañados del mejoramiento del capital humano asociado a estos nuevos desafíos.

Este cambio de paradigma nos hará pasar de la fuerza al uso del conocimiento para optimizar la producción, de las herramientas usadas por los humanos a las autónomas creadas por nosotros mismos.

A través de Corfo, se ha puesto en marcha el Programa Estratégico de Manufactura Avanzada, que precisamente busca soluciones a los problemas estructurales de nuestra manufactura tradicional para revertir la tendencia a la baja de este sector en el PIB. Para ello, se está estructurando un trabajo con esfuerzos público privados, que tiene por objetivo diseñar la hoja de ruta e implementarla en los próximos años, para abordar la manufactura de productos de alta especialización técnica y servicios de alto valor que permita habilitar nuevos modelos de negocios. Para esto, debemos hacernos cargo de las brechas existentes y priorizar áreas en las que exista mayor demanda y ventajas competitivas para su desarrollo local.

El escenario económico y productivo global, exige también que seamos responsables en el cuidado del planeta y el medio ambiente y, en base a esto, la Industria 4.0 viene a responder las problemáticas actuales en cuanto al ahorro de energía y el manejo de los recursos naturales.

Chile debe avanzar en esta materia si es que quiere aprovechar las oportunidades y las ventajas que tiene el sumarse a la Revolución Industrial post moderna, acción que debiera impactar en el mediano plazo al mejoramiento de los ingresos de las empresas y de sus trabajadores, a través de puestos de trabajo con competencias especializadas y mejor remuneradas, aportando a la mitigación de la actual distribución del ingreso. Hoy estamos inmersos en un renacer de los procesos industriales en el mundo, donde somos nosotros los que tenemos la oportunidad de redefinir el pasado para escribir el futuro de nuestras industrias y del país.

Marcelo Román
Gerente General ACTI

Fuente: http://www.estrategia.cl/17550/Titulo