Proyecto de fibra óptica austral

Señor director:

Uno de los proyectos clave en materia de despliegue tecnológico era la implementación del trazado para fibra óptica desde la Región de Los Lagos a la de Magallanes. El proyecto fracasó al ver paralizada su licitación para el tramo de la región de Aysén y Magallanes debido a que sólo se presentó una oferta para cubrir uno de los cuatro tramos licitados. El retraso de la implementación en al menos un año significa que no existirá mejora respecto a conectividad digital de Internet con el resto del país, impidiendo, incluso, que pequeños negocios puedan crecer al estar conectados al mundo y nuevos emprendimientos nazcan a su alero.

El ministerio de Transporte y Telecomunicaciones había lanzado esta licitación, que consideraba un subsidio de US$ 100 millones para mejorar la conectividad de Internet en el extremo sur del país. Sin embargo, entre las empresas interesadas se planteó que el subsidio sería insuficiente para el desarrollo de la iniciativa. La creación de este nodo óptico austral se traduce en convertirnos en un país en vías de la conectividad total, basado en decisiones estratégicas tanto o más relevantes que la conexión vía terrestre y en la reducción de la brecha digital existente en las localidades del extremo sur de nuestro país.

Es imperativo que como país retomemos este estratégico proyecto y logremos hacer los esfuerzos para sacarlo adelante, llamando a una nueva licitación donde exista una colaboración entre todos los actores involucrados, tanto privados como el gobierno. Esta nueva licitación debe considerar: las complejas y difíciles condiciones de operación de la zona, producto de las dificultades que implica desarrollar un proyecto en un lugar tan extremo, la asociatividad (los proyectos complejos funcionan con colaboración), y que los costos operacionales son elevados y cuantiosos en su desarrollo. Es algo que como país deberemos ser capaces de enfrentar, si queremos darle la importancia a un proyecto que une a Chile y nos pone a la altura de un país que conecta a su gente.

Jaime Soto Secretario General ACTI