Transporte Inteligente, al servicio de Chile

Desde la implementación del Transantiago el año 2005, el Estado de Chile ha tenido que desembolsar US $6.080 millones para que este pueda operar de forma efectiva.

Lo preocupante de esto, es que la cifra equivale a casi cuatro líneas del metro o dos planes de reconstrucción de 200 mil viviendas post terremoto de 2010. Cuando vemos este monto exorbitante de millones de dólares, cabe preguntarse si efectivamente estamos tomando decisiones correctas respecto a la planificación de transporte en nuestro país. Según esta premisa, no sería tan absurdo pensar en incorporar las TICs a sus funcionalidades.

No cabe duda que un sistema de transporte eficiente y la mejora en la movilidad de los ciudadanos han sido, y seguirán siendo, factores cruciales para el progreso económico de las sociedades avanzadas. La importancia de contar con una infraestructura vial, una flota de transporte público que responda frente a la usabilidad diaria, la disminución de los tiempos en trayectos, el nivel de servicios de los viajes, son algunos de los elementos que se ven directamente beneficiados al incorporar las tecnologías a su uso.

De acuerdo a esto, no cabe duda que las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones habilitan soluciones avanzadas que colaboran a afrontar estos problemas, ya sea mediante la propia integración de aplicaciones en vehículos y sistemas de gestión de tráfico, favoreciendo la reducción de desplazamientos a través de servicios TIC.

La adaptación del sector de transporte a las nuevas tecnologías involucra la necesidad de realizar inversiones para su implementación y posterior marcha. Debido a esto, la diversidad de aplicaciones que ofrecen las TICs al sector del transporte implica que sus costos también sean distintos. Por otra parte, hay que considerar los ahorros económicos involucrados, ya sea por mejora de productividad, ahorro en gastos derivados de accidentes, contaminación medio ambiental, entre otros.

La excelencia en el servicio de transporte público para pasajeros depende también de la efectividad de las operaciones que se realicen, así como de la disponibilidad de información y la buena comunicación entre los actores involucrados. Para alcanzar estos puntos de excelencia, la existencia de una importante inversión, resulta fundamental. Hoy en día la tecnología juega un papel fundamental tanto para los sistemas de planificación, información de clientes, así como en la generación de características innovadoras que aumenten la capacidad y confort de los propios sistemas.

Debemos tener claro que la tecnología por sí misma no solucionará todos los problemas, aunque su incorporación coordinada por parte del sector público y privado, puede colaborar a avanzar en una dirección correcta. El problema de fondo no recae solo en disponer de herramientas tecnológicas, sino cómo optimizar, de buena manera, su utilización al escenario local.

Resulta fundamental generar iniciativas que permitan implementar sistemas tecnológicos que se ajusten a los requerimientos y necesidades de los usuarios. Esto requiere de una coordinación de todas las iniciativas entorno a estándares nacionales que promuevan y permitan un proceso de integración de transporte y las tecnologías actuales.

Jaime Soto, Secretario General ACTI