ACTI te cuenta acerca de las buenas prácticas para el teletrabajo

Los avances tecnológicos han favorecido un ambiente de copresencia y colaboración en prácticamente todas las esferas sociales. El mundo corporativo ha sido pionero y el principal impulsor en ese sentido, y hoy podemos observar cómo prácticamente todas las organizaciones, independiente del sector, dependen más de las TICs para organizar su trabajo que de la presencia física de los colaboradores para su funcionamiento. Este fenómeno se ha generado por una suma de factores: mejoramiento de la cobertura y calidad de las redes de alta velocidad, constantes innovaciones tecnológicas, convergencia y movilidad de los dispositivos, uso de redes sociales, banda ancha móvil, disminución de los costos, etc.

Esta nueva modalidad de trabajo se ha consolidado en las organizaciones proporcionando transformaciones importantes, como por ejemplo, la colaboración a distancia, tendencia que ha aumentado en cada vez más empresas.

El modelo colaborativo no solo se ha convertido en un paradigma para mejorar la productividad en las empresas, sino que también contribuye al bienestar general de los trabajadores, quienes perciben una mayor independencia, flexibilidad y comodidad al trabajar. Sin embargo, es fundamental considerar que la interconectividad que ofrecen las tecnologías digitales va más allá de la conexión entre sistemas y dispositivos inteligentes. Ésta debe basarse en la relación que se establece entre personas, y por ende en la comunicación y colaboración del elemento humano mediado por tecnologías.

 
Te invitamos a ver el siguiente “Manual de Buenas Prácticas para el Teletrabajo”, y se trata de un extracto del documento “Guía para el uso positivo de tecnologías en empresas”, realizado por Claro Empresas y la Pontificia Universidad Católica de Chile. Autores: Daniel Halpern y Carolina Castro.