Vamos por un Chile desarrollado, equitativo y sustentable

Que Chile sea pronto un país desarrollado, equitativo y sustentable es un gran objetivo por el que muchos estamos trabajando. No existe país desarrollado que no haya tomado un camino hacia la innovación y el desarrollo tecnológico. Tenemos una gran oportunidad hoy, la de incorporarnos en la economía digital que no requiere tanta inversión en capital como una revolución industrial. Los procesos de transformación digital de las industrias se están instalados ya y avanzan a una velocidad vertiginosa. Es tiempo de subirnos a este carro y el ticket de entrada no es tan costoso, sólo basta dar el paso con decisión. En el futuro, la entrada será cada vez más cara y el proceso de integrarse, complejo.

Según datos de IDC, para el 2021 el PIB mundial se digitalizará en al menos un 50%. Según un estudio de EY, en nuestro país, un 60% de las empresas cree que la digitalización es clave para su industria en los próximos tres años. Pero solo 24% de ellas asume como prioridad la adopción de tecnologías disruptivas. O sea, no estamos asumiendo el tema, no nos estamos subiendo al carro de la transformación digital!

Conociendo nuestra situación actual, la pregunta que nos hacemos es: ¿cómo avanzamos en esta tarea país de transformación digital? Desde nuestro rol de agentes de la industria, a través de nuestro grupo de trabajo ‘Transformación Digital e Industria 4.0’, estamos apoyando y generando todo tipo de acciones de alto impacto para la industria, que faciliten la transformación digital en el país. Así es como, apoyamos la Comisión Futuro, Ciencia, Tecnología e Innovación del Senado, en el desarrollo de una estrategia de IA para Chile. Esta estrategia no es menor pues según estudios, el PIB podría crecer más de un 20% en los próximos 10 años por adopción de inteligencia artificial.

Por otro lado, también abordamos un trabajo conjunto con el BID en el desarrollo de una estrategia de Blockchain para Chile. De esta manera, como industria apoyamos la transformación digital de las empresas y de la economía y creemos que podemos aportar en forma relevante al 1% adicional de crecimiento del PIB en los próximos años.

Tal como lo planteamos, resulta urgente que nuestra economía deje de depender de los commodities, y se transforme en una economía basada en lo digital, en el conocimiento y la inteligencia. Las proyecciones de nuestro crecimiento hablan de un 2,5% en el mejor de los casos; entonces, debemos tomar lo que nos dice Accenture, en términos qué si Chile invierte en tecnologías, talento y plataforma digital, podría generar un crecimiento de 1% adicional por año.

En ACTI, participamos de la mesa de exportación de servicios junto con el Ministerio de Hacienda y Sofofa. Este ítem creció en 18% el semestre pasado; y lo más increíble es que la exportación de servicios TIC creció en un 48%, llegando a 176 millones de dólares. Por lo tanto, éste debe ser uno de nuestros focos de la economía digital.

Otro elemento clave en el desarrollo de una economía del conocimiento y de la inteligencia es el capital humano con habilidades digitales que requiere esta época; y debemos también reconvertir aquellos trabajos que la automatización va a hacer desaparecer. Un informe del Foro Económico Mundial menciona que en los próximos años, por lo menos un 54% de los trabajadores tendrá que mejorar su habilidades.

Si en Chile somos unos 8 millones de trabajadores, se va a requerir capacitar a unos 4 millones. Para un 35% de ellos serán necesarios sólo seis meses de capacitación; mientras que para un 10% de ellos, se necesitará un año. ¿Cómo nos preparamos para ello? ACTI es parte de ‘Talento Digital Chileno’, una alianza público-privada inédita, en la que participan importantes actores de ambos mundos.

En el último trimestre de este año se comenzará a impartir cursos para los cuatro primeros perfiles diseñados. Así, la meta es capacitar a unas 16 mil personas, en cursos de seis meses o un año, en los próximos 4 años.

Además, tenemos instalado un desafío público-privado que es crear un Sence TIC, lo que nos permitirá reconvertir parte de la fuerza laboral en competencias digitales y actualizar a nuestros técnicos e ingenieros en todas las nuevas tecnologías disruptivas.

Los desafíos están planteados, son amplios, abordan todas las industrias y los perfiles de trabajo y son urgentes, pues la disrupción está instalada ya!. El tiempo es hoy y la invitación es a trabajar con ahínco para construir un país inserto en la disrupción digital mundial. Para ello, debemos formar acuerdos y políticas públicas de largo plazo y construir una agenda público-privada compartida, con un plan de acción concreto, con indicadores que nos permitan ir midiendo cómo nos insertamos en esta nueva economía digital e inteligente. Ya nos perdimos la revolución industrial, no dejemos pasar la revolución digital.

Thierry de Saint Pierre
Presidente ACTI

Fuente:Suplemento Chile Tecnológico de Diario El Mercurio